La escasez de profesionales está obligando a las empresas españolas a replantear una de las reglas tradicionales del mercado laboral: esperar a encontrar al candidato perfecto. Un reciente reportaje de EL PAÍS recoge distintos programas impulsados por empresas y fundaciones para formar a personas extranjeras en sectores con una elevada demanda de profesionales. Construcción, logística, hostelería, automoción, electricidad o instalación de energías renovables son algunos de los ámbitos en los que se están desarrollando iniciativas que combinan formación práctica, cualificación e intermediación laboral.
La formación deja de plantearse únicamente como una etapa previa al empleo y comienza a diseñarse desde las necesidades concretas de las empresas. El objetivo ya no es simplemente formar a más personas, sino conseguir que las competencias adquiridas respondan a puestos que realmente necesitan ser cubiertos.
La propia CEOE señala en el reportaje que uno de los principales retos del mercado laboral es mejorar el encaje entre las capacidades disponibles y las competencias que demandan las empresas. Para ello, considera necesario avanzar en el reconocimiento de competencias y en una mayor participación empresarial en la definición de los perfiles profesionales.
Esta evolución apunta hacia un modelo en el que formación, empleo y talento internacional dejan de funcionar como piezas independientes. Es precisamente en ese punto donde se sitúa la propuesta de Maude Mobility. A través de su proyecto de Formaciones Adaptadas a las Necesidades de los Proyectos, la compañía desarrolla y articula programas formativos diseñados en función del perfil de los participantes, las características del puesto y las necesidades específicas de las empresas.
El planteamiento parte de una pregunta diferente: no solo qué formación existe, sino qué necesita una empresa y qué itinerario formativo puede preparar a una persona para responder a esa necesidad.
Estos proyectos pueden incorporar formación profesional, capacitación técnica vinculada al puesto, especialización sectorial, competencias profesionales, preparación lingüística y cultural o formación previa a la incorporación laboral. Además, pueden estructurarse junto con empresas y combinar captación de candidatos, formación, preparación previa y posterior incorporación profesional.
Para Maude Mobility, esta metodología representa una vía para conectar tres elementos que cada vez están más relacionados: las necesidades de las empresas, la formación y el talento internacional. El objetivo es construir itinerarios que respondan a necesidades reales del mercado y que permitan que las personas lleguen mejor preparadas a las oportunidades profesionales.
En un contexto en el que determinadas empresas tienen dificultades para encontrar profesionales, la pregunta puede dejar de ser únicamente dónde está el trabajador que necesitan y pasar a ser otra: ¿podemos identificar el talento y prepararlo para la oportunidad?
En Maude Mobility lo hacemos posible. Por eso desarrollamos proyectos que conectan formación, talento, empleo y movilidad internacional, adaptando cada solución al sector, al perfil profesional y a las necesidades concretas de cada organización.
¿Tu empresa tiene dificultades para cubrir determinados perfiles? ¿Necesitas preparar talento antes de su incorporación? Hablemos de tu proyecto.